Llegan las Navidades. Momento temido para muchos padres y madres. Para los niños se acabó el colegio y las obligaciones escolares. Pasan mucho más tiempo en casa y eso genera mayor número de conflictos en las familias. Sin embargo, estas fechas suelen ser un momento idóneo para trabajar con nuestros hijos e hijas ya sean éstos niños, preadolescentes o adolescentes el fomento de la autonomía. La diferencia estará en el tipo de tareas o responsabilidades que les asignemos a cada edad.
¿Por qué es un buen momento para trabajar este tema? En primer lugar, porque es una forma de fomentar la autoestima e independencia de los chavales. Se empiezan a sentir valorados y poderosos viendo que pueden hacer las cosas por sí solos y eso aumenta su seguridad. Sienten que los adultos confían en ellos. En segundo lugar, porque no existe el estrés de horarios o de exámenes o tareas escolares y eso nos da ventaja a la hora de manejar las cosas con más paciencia y tranquilidad.
¿Por qué nos hace falta paciencia? Porque a lo bueno se acostumbra uno rápido. Resulta muy cómodo para los chicos y chicas ver cómo papá o mamá recogen la mesa, hacen las camas o preparan las maletas para las vacaciones. AVISO SPOILER: ¡¡Vuestros hijos/as os van a retar!! Así que, madres, padres, coged respirad hondo y armaros de valor y tiempo para empezar a trabajar. No es infrecuente que las chicas y chicos empiecen a hacer esas actividades muy lentas o que digan ya voy mil veces. Lo que están buscando con eso es que ante vuestra impaciencia soltéis el típico: Anda, quita. Ya lo hago yo. –¡¡Error!!– Ahora vuestros hijos ya saben qué tienen que hacer la próxima vez que quieran evitar hacer una tarea doméstica.
Si estas Navidades os sentís fuertes y valientes para trabajar la autonomía de vuestros chicos y chicas, aquí van algunos consejos.
- Permitidle realizar las cosas por sí solo. Proponedle que haga tareas domésticas como recoger su cuarto, hacer su cama, poner la mesa o prepararse la maleta.
- Si son pequeños, animadle a hacerse cargo de sus rutinas de higiene personal como lavarse los dientes, ducharse o elegir la ropa que pueden ponerse.
- Si alguna vez pide hacer algo por sí solo animadle a hacerlo y si conlleva cierto riesgo simplemente supervisadle y guiarle en lo que debe hacer.
- Si alguna vez estáis pensando en planes para realizar podéis ofrecerle qué planes os planteáis y que él pueda decidir. Esto no sólo fomenta su autonomía sino también les estáis enseñando a tomar decisiones y a ganar seguridad cuando decide entre varias cosas.
- Si alguna vez sale con algunos amigos decirle una hora de llegada o de encuentro con los adultos también es un buen ejercicio de autonomía. Le obliga a aprender a hacerse responsable de un horario y se le inculcan valores como el respeto hacia la otra persona y la puntualidad.
- Es importante durante los periodos de vacaciones mantener algunas rutinas mínimas. Mantener las mismas normas todo el año. Aunque en vacaciones las cosas se descontrolan más es recomendable mantener un mínimo de normas como hora de levantarse y acostarse por ejemplo. De esta forma la vuelta al cole no será tan caótica y frustrante para vosotros.
- Premiar el buen comportamiento. El mejor premio es tiempo de juego con los papás o actividades que no cuesten dinero. Es la mejor inversión que podéis hacer con vuestros hijos.
- Elogiar las conductas que deseáis ver más. Si en vez de montar una rabieta admite un no a una chuche o a algo que quiere ya, ¡no dejéis pasar esa oportunidad! Hacedle saber lo orgullosos que os sentís de que a pesar de las ganas que tenía de la chuche se haya mantenido tan calmado/a.
- Si queréis que sigan aprendiendo en Navidades en vez de hacer tareas del colegio o fichas buscad actividades lúdicas que introduzcan idiomas, resolución de problemas o tecnologías como parte de las actividades. ¡Dejadles desconectar y disfrutar! Además, en la publicación de la semana pasada encontraréis algunos juegos educativos si aún no habéis escrito la carta a los reyes magos.
Finalmente quiero deciros que no os olvidéis de jugar con vuestros hijos/as. Además de fomentar la autonomía los chicos y chicas necesitan también afecto y tiempo de juego y ocio con sus padres. Si su edad ya es algo mayor también es importante el tiempo que puedan pasar con amigos, primos o chicos y chicas de su edad.
¡¡Desde el Equipo de Puerta Abierta os deseamos Feliz Navidad!!
Carmen Domingo
Psicóloga Infanto-Juvenil