Las navidades son épocas de mucha alegría y excitación para los más pequeños y esperan la llegada de Los Reyes Magos con gran ilusión. Sin embargo, muchos padres se pueden preguntar si será adecuado que pidan tantos regalos. Quién no ha escuchado comentarios del tipo “le han traído un montón de regalos que había pedido y sólo ha jugado con ellos una vez” o “abría los regalos sin pararse a mirar qué le habían regalado.”
Es comprensible que los niños/as quieran pedir muchos juguetes y más con el bombardeo de anuncios y revistas de juguetes que reciben en estas fechas. Ahora bien, tenemos que tener en cuenta que Papá Noel o Sus Majestades no pueden llevarles tantos juguetes, por eso, es necesaria la ayuda de los padres para poner límites a la cantidad de cosas que piden. Además, ayudarles a los niños a elegir entre tantos juguetes y reducir su carta a unos pocos regalos es un ejercicio de toma de decisiones importante donde deben aprender a priorizar y decidir. Este proceso implica además un ejercicio de autocontrol y de tolerancia a la frustración pues, a veces, pidiendo juguetes con el catálogo en la mano ves que es una forma impulsiva y poco reflexiva de pedir sus regalos.
Por otro lado, también pueden ayudar los padres a moldear qué tipo de juegos van a pedir. En el trabajo diario y en el día a día, ves que los niños están perdiendo la capacidad de jugar de forma imaginativa, no saben qué hacer con los clips o con juegos no estructurados como plastilina o una simple caja de cartón. La mayoría de peticiones tienen que ver con videojuegos. No perdamos de vista, como hemos mencionado en entradas anteriores, que la capacidad de jugar creativamente de un niño es un signo de salud. Quién no se acuerda del anuncio donde un niño saltaba emocionado cuando veía que le habían regalado ¡¡un palo!! Quizás sería interesante que pudieran pedir un videojuego y animarles a que el resto de peticiones sean juegos. Pueden ser juegos creativos, animales, playmobil o incluso juegos en familia para poder disfrutar todos juntos. Regalar un libro es una apuesta segura para adentrar a los más pequeños en el mundo de la literatura.
Otra de las preguntas estrella de estas épocas es “ha pedido que le regalemos un móvil y no sé qué hacer.” En primer lugar pensarlo bien. Es una gran responsabilidad y si se toma esta decisión debe acordarse muy bien cuáles serán las normas para poder tener el móvil, utilizándolo como un refuerzo a su conducta. Ante esto, es importante también limitar el tiempo que se dedica al móvil ya que muchas veces vemos que renuncian a otras actividades lúdicas por seguir jugando a sus videojuegos. Además, debemos plantearnos si tienen la madurez suficiente para manejar un móvil que les abrirá la puerta a posibles riesgos como son las redes sociales. Por tanto, previamente a regalar un móvil debe hacerse un trabajo de concienciación y de responsabilización de los riesgos que conlleva. No está demás pensar que el móvil es algo suyo y que por tanto puede servir para que se hagan responsables del coste que supone, siendo ellos quienes manejen el dinero con el que llaman. Este gesto fomenta la promoción de la autonomía del chico o chica y le prepara para que en el futuro tenga herramientas de autocontrol y manejo del dinero entre otras cosas.
Finalmente creo que es importante recordar que lo relevante no es la cantidad de juguetes que les regalan sino el tiempo de calidad con ellos. Incluso el tiempo que puede llevarnos construir la granja playmobil o el lego que querían puede ser en sí un momento de juego además de una oportunidad de trabajar la persistencia y la tolerancia a la frustración.
Desde el Equipo de Puerta Abierta os deseamos una Feliz Navidad y un Feliz 2018. Nos vemos a la vuelta de las navidades cargados de nuevos temas para el blog.
Carmen Domingo
Psicóloga Infanto- Juvenil