Esta  semana se ha decretado el luto oficial por los fallecidos por COVID- 19. Y todo el equipo de Puerta Abierta nos sumamos a este luto.

Vivimos una situación sin precedentes, cuyas condiciones hacen que el fallecimiento de un familiar pueda ser  traumático. La rapidez con la que han tenido lugar los acontecimientos, la falta de preparación individual para ello, la incertidumbre e impotencia sumada a la soledad vivida por las circunstancias del confinamiento, nos señalan posibles duelos complicados.

Muchos profesionales de salud mental se han implicado al 100% para poder atender y cuidar a estas personas y de este modo, tratar de prevenir patología futura.  Una intervención temprana puede llevar a esa persona a un duelo normal y sano, en lugar de traumático.

Tengamos presentes a todos esos fallecidos, que no son solo números. Acompañemos a todas esas personas que siguen sufriendo por la pérdida de sus seres queridos. No olvidemos todo lo vivido ahora que volvemos a esa “nueva normalidad”.

 

“Lo que puede enloquecer a la persona en duelo

no es el sonoro llanto de atreverse a compartirlo,

si no el sufrimiento callado de tener que contenerlo”

Alba Payàs, El mensaje de las lágrimas